La ministra del Superior Tribunal de Justicia forma parte del grupo de testigos que utilizará la defensa de los ex represores. María Luisa Lucas, siendo diputada provincial en 1975, visitó la Dirección de Investigaciones y dijo que no había torturados.
A días del inicio del primer juicio por delitos de lesa humanidad en Chaco se dio a conocer un dato que había escapado a quienes no están sumergidos en la tonelada de fojas que forman parte de la megacausa Caballero. Es que la ministra del Superior Tribunal de Justicia, María Luisa Lucas, forma parte del grupo de testigos que utilizará la defensa de los ex represores con la intención de hacer creer al Tribunal que en la Dirección de Investigaciones no se torturaba.

Esta historia comienza hace 35 años. A final de 1975, siendo por ese entonces diputada provincial por la UCR y vicepresidenta segunda de la Legislatura, Lucas junto a un grupo de legisladores visitó la truculenta dependencia policial, donde operaba la tristemente célebre Patota de Investigaciones, tras ser alertada sobre reiterados hechos de torturas y vejaciones a los detenidos.
Esa visita, guiada por los mismos policías, fue acompañada por un camarógrafo que tomó fotografías de la recorrida, la cual incluso fue publicada en un diario local. De la inspección, Lucas concluyó que en el lugar no había gente golpeada.
Ese testimonio de la jueza está en la Causa Caballero a fojas 6880/85 y fue realizado en agosto de 2007 durante la etapa de instrucción de este caso. Justamente este relato fue solicitado por la defensa del fallecido ex fiscal federal, Carlos Flores Leyes y de otros ex represores para respaldar la teoría de los genocidas la cual estará enfocada en que en esas instalaciones –tanto la ubicada en Alvear 32, hoy Museo de la Memoria, como la de Juan B. Justo y Avenida San Martín- no se torturaba ni se realizaban apremios ilegales.
Según informaron fuentes judiciales, y si bien en el cronograma del juicio que arranca el miércoles el testimonio de la jueza está previsto para la primera quincena de agosto, tanto diputados, senadores, jueces, entre otros funcionarios, pueden acogerse al beneficio de declarar por escrito.