Causa Caballero - Juicio oral – día 5
“Pónganse cómodos”, no se abreviará la lectura
Con esa ironía, el presidente del Tribunal, Víctor Alonso, hizo lugar al pedido de la codefensora Olga Mongelós a leer completo el auto de elevación a juicio del conjuez Juan Antonio Piñero. Eso se tradujo en más de cinco horas de lectura, con un cuarto intermedio de 15 minutos.

No hubo “humo blanco” ni mucho menos se fumó la pipa de la paz, durante la audiencia de ayer del juicio oral y público por la Causa Caballero que se desarrolla en el Tribunal Oral Federal de la calle Yrigoyen, por lo que se procedió a leer la totalidad del auto de elevación a juicio realizado por el conjuez Juan Antonio Piñero.
En principio, dos de los tres abogados defensores estaban de acuerdo con abreviar la lectura de las más de 500 páginas del escrito y dejarlas en sólo unas pocas fojas (de la 1.546 vuelta a la 1.553). Por su parte, la fiscalía y querella no sólo compartían el criterio, lo alentaban.
De hecho, la primera propuesta del presidente del Tribunal, Víctor Alonso, acompañado por Lucrecia Rojas, Manuel Moreira y el suplente Alfredo García Wenk, al abrir la audiencia a las 9, fue, justamente, abreviar la lectura y concentrarse sólo “en la oposición planteada por el defensor oficial” (son intríngulis judiciales anteriores al juicio y resueltos en distintas instancias de la Justicia Federal).
Por la defensa, tomó la palabra la codefensora Olga Mongelós (reemplaza a Ricardo Osuna por algunas audiencias) y pidió “la lectura de todo el auto de elevación” (mientras en la sala de escucharon varios suspiros nerviosos), para que los doce imputados (dos ex militares y diez ex policías) puedan escuchar “en esta instancia los hechos y las pruebas”.
Siguió un poco más su argumentación, respaldándose en su responsabilidad de codefensora, pero aclarando que sólo está sustituyendo a Osuna. El Mario Bosch querellante pide, en vano, abreviar la lectura.
En ese momento, Alonso, con acentuada seriedad, señaló que Mongelós debe asumir la plena responsabilidad de la defensa y lanza una frase cargada de ironía: “Pónganse cómodos” se leerá la totalidad del auto de elevación a juicio (esta vez se escuchó algún rezongo por lo bajo).
Fue casi lo único que sucedió en la quinta jornada del juicio. Fue media hora de intercambios con cierta tensión La lectura completa se tradujo en más de cinco horas de tediosa audiencia, con un breve cuarto intermedio de 15 minutos. Fue en ese lapso, cuando se produjeron la otro rescatable del día.
CUARTO INTERMEDIO
Durante el cuarto intermedio, cuando la prensa le quiso realizar una pregunta al ex militar Luis Alberto Patteta, subordinó cualquier respuesta al visto bueno de su abogado, el defensor oficial Juan Manuel Costilla.
En principio, dos de los tres abogados defensores estaban de acuerdo con abreviar la lectura de las más de 500 páginas del escrito y dejarlas en sólo unas pocas fojas (de la 1.546 vuelta a la 1.553). Por su parte, la fiscalía y querella no sólo compartían el criterio, lo alentaban.
De hecho, la primera propuesta del presidente del Tribunal, Víctor Alonso, acompañado por Lucrecia Rojas, Manuel Moreira y el suplente Alfredo García Wenk, al abrir la audiencia a las 9, fue, justamente, abreviar la lectura y concentrarse sólo “en la oposición planteada por el defensor oficial” (son intríngulis judiciales anteriores al juicio y resueltos en distintas instancias de la Justicia Federal).
Por la defensa, tomó la palabra la codefensora Olga Mongelós (reemplaza a Ricardo Osuna por algunas audiencias) y pidió “la lectura de todo el auto de elevación” (mientras en la sala de escucharon varios suspiros nerviosos), para que los doce imputados (dos ex militares y diez ex policías) puedan escuchar “en esta instancia los hechos y las pruebas”.
Siguió un poco más su argumentación, respaldándose en su responsabilidad de codefensora, pero aclarando que sólo está sustituyendo a Osuna. El Mario Bosch querellante pide, en vano, abreviar la lectura.
En ese momento, Alonso, con acentuada seriedad, señaló que Mongelós debe asumir la plena responsabilidad de la defensa y lanza una frase cargada de ironía: “Pónganse cómodos” se leerá la totalidad del auto de elevación a juicio (esta vez se escuchó algún rezongo por lo bajo).
Fue casi lo único que sucedió en la quinta jornada del juicio. Fue media hora de intercambios con cierta tensión La lectura completa se tradujo en más de cinco horas de tediosa audiencia, con un breve cuarto intermedio de 15 minutos. Fue en ese lapso, cuando se produjeron la otro rescatable del día.
CUARTO INTERMEDIO
Durante el cuarto intermedio, cuando la prensa le quiso realizar una pregunta al ex militar Luis Alberto Patteta, subordinó cualquier respuesta al visto bueno de su abogado, el defensor oficial Juan Manuel Costilla.