Preocupa a la ONU la situación de las cárceles en Argentina
El Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas elaboró un informe sobre Argentina en el que manifestó su preocupación por el estado del Sistema Penitenciario, por la práctica de la tortura en las comisarías, las detenciones ilegales y por el control que ejerce el Poder Ejecutivo sobre el Consejo de la Magistratura.
BUENOS AIRES (Página/12). Si bien la lupa encontró más aspectos negativos que positivos, el organismo destacó avances en los juicios contra represores, en la lucha contra la discriminación y en la despenalización de las calumnias e injurias. El extenso documento surgido tras las deliberaciones del Comité en Nueva York el 26 de marzo observa "con preocupación" la "abundante" información sobre el uso frecuente de tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes en comisarías de policía y establecimientos penintenciarios, en especial de Buenos Aires y Mendoza. Respecto de la situación del Servicio Penitenciario, el informe aconseja reducir el número de presos con prisión preventiva y el "alto índice de hacinamiento, la violencia intracarcelaria, la mala calidad en la prestación de servicios", e insta a mejorar "la satisfacción de necesidades fundamentales, en particular en materia de higiene, alimentación y atención médica" en los penales.
A su vez, ponderó los progresos en casos de lesa humanidad y manifestó agrado por los avances en los enjuiciamientos de personas responsables de "graves violaciones de derechos humanos. El Comité pidió en ese marco "esclarecer el paradero" de Jorge Julio López, quien permanece desaparecido desde 2006, y manifestó "preocupación" por actos tendientes a amedrentar a personas que participan como testigos en juicios por delitos perpetrados durante la dictadura militar.
A su vez, ponderó los progresos en casos de lesa humanidad y manifestó agrado por los avances en los enjuiciamientos de personas responsables de "graves violaciones de derechos humanos. El Comité pidió en ese marco "esclarecer el paradero" de Jorge Julio López, quien permanece desaparecido desde 2006, y manifestó "preocupación" por actos tendientes a amedrentar a personas que participan como testigos en juicios por delitos perpetrados durante la dictadura militar.