27/08/2010 - Después de 34 años
Margarita Belén: restituyeron y enterraron los restos de Lucho Díaz
Los familiares de una de las víctimas de la masacre pudieron velarlo y enterrarlo. En la ceremonia estuvieron militantes y ex presos políticos. Algunos de los restos óseos serán guardados para la Justicia.

La jornada de ayer fue histórica, larga y cargada de emociones. La Justicia restituyó los huesos de una de las víctimas de la Masacre de Margarita Belén, Luis Alberto Lucho Díaz. Además durante la audiencia del juicio oral y público a testigos de la defensa no les quedó otra que reconocer el hecho.
La entrega de los restos del ex preso político Lucho Díaz fue al mediodía, finalizada la audiencia, en un breve acto. La sala del Tribunal Orla estuvo llena de familiares, amigos, compañeros de militancia y familiares de otras víctimas; además de funcionarios provinciales y ex presos políticos, José Luis Valenzuela y Silvia Robles; el delegado local de la Secretaría de Derechos Humanos, Darío Gómez; el abogado de Derechos Humanos, Mario Bosch; la militante de HIJOS, Dafne Zamudio; y el ex diputado provincial Daniel San Cristóbal, entre otros. La ceremonia estuvo presidida por los jueces del Tribunal Oral Federal, Gladis Yunes, Eduardo Belforte y Luis González.
Por secretaría se leyó el acta por el cual el miembro del Equipo de Antropología Forense, Miguel Nieva, hizo entrega de los restos óseos a los familiares de Díaz. Asimismo se aclaró que una parte de ellos se dejará almacenada en el depósito judicial como un elemento de prueba disponible.

hasta la victoria siempre
Durante la siesta de ayer se realizó, después de 34 años, el velorio y a las 17.30 un largo cortejo fúnebre partió al Cementerio San Francisco Solano donde los restos de Díaz fueron enterrados. El sentimiento que reinaba en el ambiente fue raro, la tristeza por la muerte se mezclaba con la satisfacción de haber logrado la restitución.
Los abrazos eran de condolencias pero también de victoria. «De a poco los vamos a ir encontrando a todos», dijo una señora con los ojos llenos de lágrimas mientras apretaba con fuerza la mano de Valenzuela.
«Va a estar cerca de donde estuvo 34 años», fue uno de los comentarios, que con cierta ironía y con mucha bronca. Se dijeron al llegar al lugar ya que los restos de Díaz fueron enterrados a escasos metros de donde se supone estaba la fosa común.
La mayoría de las personas que asistieron al entierro, que eran muchas, tenía un prendedor con una foto de Lucho rodeada de la leyenda «Tu lucha será inmortalizada en el pueblo».
Las palabras de despedidas fueron expresadas al lado de la tumba, la cual tiene un epitafio que dice solamente «Lucho».
La esposa agradeció a todos por acompañarla, ayer y en la larga lucha.
«¡Hola, pa! Tanto tiempo, pasaron 34 años de la última vez», comenzó diciendo Martín, el hijo, quien con la voz quebrada pero llena de fuerza aseguró que el de ayer fue un gran día, «al menos sabemos donde estás».
Aseguró, en una carta dirigida al Lucho, que gracias a los amigos de su padre que pudo conocer, describió algunas características de las que se fue enterando. Contó que la militancia del padre le generó muchos interrogantes, pero hoy sabe que hay muchas cosas que perdonar y muchas otras que no.
«Lo único que consiguieron fue inmortalizarte», afirmó, remarcando que tiene 34 años para contarle, por lo que de ahora en más lo visitará seguido. «Ya tengo un lugar donde llorarte».
Después de varios abrazos, un fuerte «¡Lucho presente, hasta la victoria siempre!», gritado por un ex militante, y un cerrado aplauso, Martín dijo, tímido, un poco triste pero conforme: «Ya está con nosotros». Y surgió otro aplauso.

homenajes de todos lados
Después se leyó un poema escrito por Mirta Clara, ex presa política y esposa de Néstor Sala, otra víctima de la Masacre de Margarita Belén: «Pero también es bueno que conozcas que tu viejo calló o puteó como un loco, que es una linda forma de callar (…), llora nomás botijas (…) llora pero no olvides».
El Sindicato de Empleados Judiciales entregó una placa a la familia con la frase «Tu ejemplo de lucha y valor marcaron la historia de nuestro pueblo. Vivirás siempre en nuestra memoria».