El comercio de seres humanos: el mejor negocio para las mafias
28/03/2010

Con la detención de unas 20 personas, y la liberación de casi 10 menores de edad, la Policía de Chaco puso al descubierto varias redes de trata de personas. Quiénes son los explotadores, el dinero que generan y las rutas del tráfico en un informe especial de elDIARIO.

A través del departamento de Trata de Personas, dependiente de la Policía de la Provincia de Chaco, comandado Justo Orlando Mencia, se ha logrado determinar el accionar de varias organizaciones delictivas que actúan en la región, utilizando a Chaco como provincia de destino y tránsito. Las investigaciones se extendieron desde las zonas fronterizas con Paraguay hasta la provincia austral de Santa Cruz. Desde agosto de 2009, cuando este departamento entró en operaciones, hasta marzo de 2010, en sorpresivos e inéditos procedimientos, fueron detenidas unas 20 personas bajo el cargo de traficantes, reclutadores o proxenetas que explotaban a mujeres de distintas edades en la capital y en varias localidades del interior de la provincia. En dichos procedimientos fueron liberadas alrededor de 10 menores de edad que, en la mayoría de los casos eran explotadas sexualmente.

Las nuevas prácticas de explotación y servidumbre siguen creciendo en Argentina, a tal punto que los términos “comercio sexual, tráfico de personas, venta de órganos, servidumbre, prostitución, turismo sexual adulto e infantil”, se han vuelto comunes en los titulares de los medios de comunicación, adormeciendo la sensibilidad y la capacidad de asombro de la gente. Sin embargo, estas organizaciones criminales siguen creciendo en el país, ubicando al Chaco en un circuito local e internacional de un negocio que da ganancias similares al tráfico de drogas y al tráfico ilegal de armas.

En Argentina hay una ruta interna en el tráfico de mujeres y niñas destinadas a la prostitución y a la servidumbre sexual. Chaco, Salta, Jujuy, Catamarca y sobre todo Misiones, son las provincias donde se captan y reclutan con más facilidad niños y jóvenes, para la prostitución, a los que se lleva a diferentes puntos del país.

Nada de esto seria posible si la impunidad no estuviera garantizada, con policías
cómplices, fiscales que no investigan, jueces que no condenan. Mientras tanto, la sociedad naturaliza la prostitución, la forma más antigua de explotación.

LAS RUTAS DEL TRÁFICO
En el caso específico de la provincia de Chaco, de acuerdo a los procedimientos realizados por el equipo del comisario Mencia, se observa que las principales rutas implementadas por los traficantes son por la ruta 11 en el cruce fronterizo de Puerto Falcón y Clorinda en Formosa, donde las víctimas son trasladas desde Nanawa (ex Puerto Elsa), Veterete Cué y Mariano Roque Alonso de Paraguay. También se identificaron los cruces fronterizos de Alberdi y Pilar (Paraguay) con las ciudades de Formosa y Colonia Cano, respectivamente.

Otra ruta utilizada por los traficantes es de Salta y Santiago del Estero para el ingreso de personas provenientes de Perú y Bolivia. “Los peruanos y bolivianos son enviados a Buenos Aires para ser explotados laboralmente en industrias textiles”, asegura Mencia.

Una vez en Resistencia, las víctimas son distribuidas en lupanares y prostíbulos de la ciudad. En otros casos, son redireccionadas a locales nocturnos de ciudades del interior como Sáenz Peña, Castelli, Pinedo y Miraflores.

Chaco también es una provincia de tránsito donde las víctimas son trasladas a ciudades de mayor porte poblacional como Santa Fé y Buenos Aires. Una vez en estos centros urbanos, algunas redes envían personas al exterior, siendo España el principal destino.