En la jornada Nº 24 del juicio
Causa Caballero: declararon ex policías que trabajaron en la Brigada de Investigaciones
26/08/2010 - Los testigos que se desempeñaron durante 1975 y mediados de 1976 en esa dependencia, aseguraron que no vieron maltratar a los detenidos en el lugar. No obstante, sí afirmaron que notaron la presencia de militares y que había policías que trabajaban para el Ejército. Al doctor Héctor Grillo no se le permitió declarar, ya que está imputado en una causa sobre “asociación ilícita”.

Si bien los testigos de la jornada de ayer en la Causa Caballero eran tres, solamente declararon dos, ya que el doctor Héctor Rolando Grillo se encuentra como imputado en lo que se conoce como la “residual” de este juicio, y como lo establece la ley, un acusado no puede ser testigo de su mismo proceso, por lo que directamente no se le permitió el ingreso a la sala.
Quien pidió la palabra para aclarar esta situación antes de que se llame a declarar al testigo, fue el doctor Germán Weins Pinto. Cabe remarcar que el doctor Grillo fue mencionado reiteradamente por los testigos como uno de los partícipes en las sesiones de tortura a las que estaban siendo sometidos. El médico está implicado en un requerimiento de instrucción por “asociación ilícita”, junto con otros represores.

Antes de esto, se tuvo que esperar alrededor de 10 minutos para arrancar con la audiencia porque no se encontraban presentes aún en la sala los abogados defensores, Mañanes ni Cardozo, y cuando ingresaron quedó constancia en acta del horario de su llegada.

No obstante, el primero en declarar ayer fue Raúl Zeferino Lazati que entre los años 1975 y 1976 se desempeñó como oficial auxiliar y sumariante en la Brigada de Investigaciones, actividad que también desarrollaba Rodríguez Valiente, uno de los acusados.

Su trabajo allí, era tomar declaración a testigos de distintos hechos y realizar las actas de allanamiento, anotando sobre las cosas que se secuestraban en los operativos, aunque aclaró al Tribunal, que en ningún momento logró tomarle declaración a detenidos políticos, o bien como se los conocía en aquella época, (por las mismas fuerzas de seguridad), a “subversivos”.

Lo que sí afirmó, fue ver a personas detenidas en lo que fue la primera de las sedes de la Brigada, sobre calle Juan B Justo al 473, las cuales se encontraban paradas. Entre ellas, recordó a Mirta Clara, (detenida política y esposa de Néstor Salas, muerto en la masacre de Margarita Belén) alojada en una oficina. Incluso estuvo presente en el allanamiento y realizó el acta de secuestro de armas y otros objetos que se encontraron en su domicilio.

Más allá de esto, el fiscal Carlos Amad, señaló un par de contradicciones al tribunal, ya que cuando declaró anteriormente en instrucción, en el Juzgado Federal, había afirmado que tenía la facultad para traer a detenidos que se encontraban alojados en calabozos del lugar, algo que ahora no había aseverado.

Por otro lado, también reconoció que dentro de la Brigada concurrían militares, entre los que recordó a Valussi, (a quienes varios de los testigos- ex detenidos, recordaron como un integrante de la Side).

Horacio Sánchez
A las 11 en punto, como si fuese que el horario estuvo bien calculado, arrancó su declaración el técnico en investigación criminal, Horacio Sánchez, que también se desempeñó en la Brigada de Investigaciones desde el año 1975 hasta mediados de 1976, período en que trabajó como responsable del subárea Robos y Hurtos, donde Gabino Manader, uno de los acusados, era uno de sus subalternos.

A diferencia de Lazati, este testigo sí estuvo en la sede de la Brigada de Marcelo T. de Alvear, cuando se trasladó desde Juan B. Justo, aunque dejó en claro que allí no le consta que haya habido sótanos ni siquiera detenidos.

La pregunta partió de uno de los abogados defensores y se refería a qué opinión le merece la persona de Rodríguez Valiente, (también acusado), a lo que sentenció en tono seguro: “Me parece una persona honorable”.

Pero Sánchez fue muy claro en cuanto a la presencia de militares dentro de la Brigada, más precisamente tras la puesta en vigencia de la ley Nº 20.849 contra “la subversión”. En este sentido, aseguró que no le gustaba la presencia ni la “actitud” del Ejército dentro de la Policía y de hecho refirió que le aconsejó a sus empleados que “tomen distancia”, de ellos.

Quien no pudo contener la risa, y con la respuesta que dio el testigo cerró la sesión de preguntas, fue el querellante Mario Bosch, que interrogó acerca del estado de los detenidos de allí y si permanecían parados. Lazati simplemente contestó que “si estaban parados, era porque querían, ya que había donde sentarse”.

Continúa el 6 de septiembre
La jornada de ayer concluyó pasado el mediodía y continuará recién el 6 de septiembre próximo, (lunes), ya que por razones funcionales los días 30 y 31 no se podrá desarrollar el juicio.