Masacre de Margarita Belén - Juicio oral – día 1
Expulsaron de la sala al abogado Carlos Pujol
03/06/2010
Sucedió ayer, en un hecho casi sin precedentes. Lo pidió Javier de Lucca, que representa a la Unidad Especial de Seguimiento de Juicios por Delitos de Lesa Humanidad. Ahora, la duda es si podrá representar a los imputados.

En principio, los nueves imputados por la Masacre de Margarita Belén (ocho ex militares y un ex policía) iban a ser representados por el defensor oficial Juan Manuel Costilla, pero, inesperadamente, ingresó a la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal Carlos Pujol.

Así, de los nueve imputados, cuatro, automáticamente optaron por pasar a ser defendidos por Pujol: Athos Gustavo Rennes, Aldo Martínez Segón, Jorge Carnero Sabol y Germán Riquelme.

Los cuatro aceptaron el cambio de defensor, incluso el mismo abogado señaló que iba a aceptar el cargo por Secretaría (para cumplir las formalidades). Trascartón, Pujol disparó inesperadamente: pidió un cuarto intermedio de tres días para poder estudiar el expediente.

Sin embargo, se debe recordar que Pujol fue defensor oficial de la Justicia Federal y en ese carácter ya representó a estos mismos represores, pero, luego debió renunciar a su cargo en el fuero federal. Hecho que inmediatamente fue recordado por la presidente del Tribunal, Gladys Yunes, quien señaló que se podría continuar con la lectura de la requisitoria fiscal, mientras el abogado se iba “poniendo al día” con el expediente y luego sí le iba a permitir estudiar los pormenores del caso.

En medio de esta situación y con la lectura por avanzar, Yunes llamó a un cuarto intermedio. Al regreso, Pujol señaló que no había aceptado ser defensor particular e insistió con sus argumentos dilatorios.

En ese momento, Javier de Lucca, de la Unidad Especial de Seguimiento de Juicios por Delitos de Lesa Humanidad, salió al cruce: “El doctor Pujol no revista otro carácter que el de mero testigo curioso, de público espectador, por ende no puede hablar, tampoco ocupar un lugar entre los defensores y, tal como lo marca el artículo 364 del Código Penal, ni una persona que haya sido condenada puede permanecer en la sala”.

La afirmación de De Lucca cayó como un balde de agua fría en la sala, el público atónito y la cara de Pujol desencajada. Momento que llegó a su clímax cuando Yunes hizo lugar y procedió a pedirle al abogado que se retire de la sala.

ANTECEDENTES
Como defensor oficial en el fuero federal, Pujol se hizo notorio como abogado de represores, acusados de cometer delitos de lesa humanidad. Fue quien presentó el habeas corpus que significó la escandalosa resolución de la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia de liberar a todos los imputados por la Masacre de Margarita Belén.

A la postre, también permitió que Norberto Tozzo huya a Brasil, donde luego de más de tres años de búsqueda, fue capturado por INTERPOL en septiembre de 2008, en Río de Janeiro. Actualmente, está preso en la tierra de Lula, esperando la orden de extradición.
Antes de tener en su currículo este precedente, Pujol ejercía la abogacía en forma privada. Y, según memoriosos presentes en el juicio por la Masacre, su especialidad eran los accidentes de tránsito: “Lo que en la jerga se conoce como ‘correambulancias’”, precisó un abogado.

Lo cierto es que de esa época, data una denuncia por “administración fraudulenta” en Formosa. Mientras se sustanciaba el juicio en su contra, Pujol llega a la Justicia Federal como defensor oficial.

A lo largo de su carrera, este juicio por “administración fraudulenta” era una Espada de Damocles. A tal punto de llegar a la Corte Suprema de Justicia. En esta instancia, recién la Defensora General de la Nación, Stella Maris Martínez, lo suspende por seis meses con la mitad de su sueldo.

Cuando la Corte ratifica su condena: dos años de prisión en suspenso, el próximo obstáculo era un seguro jury de enjuiciamiento. Ante esta posibilidad, Pujol renunció a su cargo de defensor oficial para volver a la práctica de la abogacía en forma privada, porque su matricula nunca fue suspendida.

Así es como esta vieja historia le volvió en contra a Pujol. La duda es saber si tras la expulsión podrá ingresar a la sala de audiencias como defensor particular de cuatro de los nueve imputados.

Por Marcos Salomón