Son siete los testigos para la jornada
Se retoma hoy la Causa Caballero con la declaración del escritor Miguel Molfino

23/08/2010 - La audiencia comenzará a las 8.30, como es habitual, y se esperan las declaraciones de Víctor Hugo Arroyo, Mario Horacio Pezzelato, Juan Pedro Coronel, Adolfo Adrián Coronel, Antonio Heraldo Prieto y Roberto Antenor Gaúna.

El juicio denominado “Causa Caballero”, que investiga delitos de lesa humanidad cometidos en la Brigada de Investigaciones y la Alcaidía de Resistencia, durante 1975 y hasta la vuelta de la democracia, tendrá hoy como testigo al periodista y escritor Miguel Ángel Molfino, quien se encargará de narrar acerca de lo que le tocó vivir durante la última dictadura militar en el Chaco.

Para hoy también se esperan las declaraciones de Víctor Hugo Arroyo, Mario Horacio Pezzelato, Juan Pedro Coronel, Adolfo Adrián Coronel, Antonio Heraldo Prieto y Roberto Antenor Gaúna, y la audiencia iniciará, como es habitual, a las 8.30 en el Tribunal Oral Federal. La asistencia está abierta a la ciudadanía al ser un juicio oral y público y las declaraciones de quienes estuvieron detenidos en la Brigada de Investigaciones, (el cual fue un centro clandestino de detención, ya que allí estuvieron “desaparecidos”), con el correr de los días complica cada vez más a los acusados a quienes identifican como sus captores y torturadores por sus apellidos.

De los datos para destacar, resalta el de quien se hacía llamar Cabo Sotelo, (Marín), que se encargaba de ejecutar un acordeón para, de alguna manera, “tapar” los gritos de quienes eran torturados en el edificio en el que hoy en día se ubica la Casa de la Memoria.

El reconocimiento de las celdas, calabozos y hasta sótanos en los cuales eran alojados y torturados los detenidos también va cobrando solidez ya que varios de quienes declararon estuvieron en esos lugares donde padecieron el cautiverio.

Pero también se busca conocer sobre los responsables de las constantes golpizas que se producían en la Alcaidía de Resistencia. Allí aparecen los apellidos de Galarza y Roldán, (los más mencionados), como los que se encargaban de atormentar a los presos, estando en la guardia del temido oficial Octavio Ayala.

Dentro de la sala
Si bien corresponde a otra causa, en este sentido la golpiza más lamentable y la que más partícipes tuvo es la que se produjo el 12 de diciembre de 1976, (la noche antes de que se traslade a los presos políticos antes de fusilarlos en Margarita Belén), y que duró entre 3 y 5 horas.

Dentro de lo que sucede específicamente en la sala, se destacan los encontronazos producidos entre los abogados defensores y el tribunal, presidido por Víctor Alonso, ante, a veces, las preguntas consideradas fuera del objeto de la causa o que no tienen que ver en sí con lo que se está tratando de investigar.