01/09/2010 - Informan sobre trata de personas en la peatonal
Técnicos de la Subsecretaría de Derechos Humanos trabajan en la peatonal de Resistencia repartiendo folletos informativos e informando sobre una temática internacional que preocupa y golpea en distintas partes del mundo como lo es la trata de personas.

Sobre la importancia de informar y dar a conocer metodologías que se utilizan en este flagelo, el subsecretario de Derechos Humanos, José Valenzuela, recordó que la trata de personas es un delito que atenta contra los derechos de las personas.

Consiste en el traslado forzoso o por engaño de una o varias personas de su lugar de origen (ya sea a nivel interno del país o transnacional), la privación total o parcial de su libertad y la explotación laboral, sexual o similar.

“Desde la Subsecretaría de Derechos Humanos estamos fortaleciendo el trabajo y la temática relacionada a la trata de personas, informando ya que el conocimiento es la mejor herramienta para estar prevenidos”, citó Valenzuela.

30/08/2010 - Masacre de Margarita Belén
Aportan pistas importantes para saber dónde están los cuerpos
Fue a través de la línea 0810 y la página web solofaltasupalabra.com.ar. “Tenemos varias pistas y la esperanza de que vamos a encontrar los cuerpos de los desaparecidos”, aseguró el subsecretario de DDHH, José Luís Valenzuela.
A casi dos meses de la puesta en marcha de la línea telefónica y la página web habilitadas para recepcionar datos sobre la Masacre de Margarita Belén, se recibieron varias pistas sobre el lugar donde podrían estar enterrados los cuerpos de los fusilados en la madrugada del 13 de diciembre de 1976 que aún continúan desaparecidos.

El subsecretario de Derechos Humanos, José Luis Valenzuela, consideró como “muy bueno” los resultados que hasta el momento arrojó la línea 0810-888-666 junto a la página web www.solofaltasupalabra.com.ar. Ambas, promocionadas en dos spots publicitarios por personalidades de la cultura chaqueña como el escritor Mempo Giardinelli y la periodista, Cristina Matta.

“Es muy bueno el balance. Llamaron de Misiones, llamó una abuelita de acá de Resistencia, varias personas de Barranqueras y dos ex conscriptos de Sáenz Peña de manera que tenemos esperanzas de que vamos a encontrar los cuerpos”, aseguró Valenzuela. Consultado sobre la verosimilitud de dichas denuncias, el funcionario destacó que son dos las pistas más firmes. “Tenemos mucha expectativa por dos pistas: la de los soldados y la de esta abuela. Hay un comisario de Misiones que también estaría dispuesto a hablar”, señaló.

En el juicio que actualmente se está sustanciando se señala como cuatro las personas que aún continúan desaparecidas de lo que fue el fusilamiento de presos políticos a la vera de la ruta 11. Se trata de Julio Pereyra, Roberto Yedro, Reinaldo Zapata Soñez y Fernando Pierola, los cuatro forman parte de las al menos 21 personas (en la causa se habla de sólo 15) que fueron masacradas esa madrugada de diciembre de 1976 y que hasta el día de hoy sus familiares no tienen una tumba donde velarlos.

Cabe recordar que el 13 de julio el Gobierno provincial anunció la puesta en funcionamiento de una línea telefónica destinada a todas las personas que puedan aportar datos sobre la ‘Masacre de Margarita Belén’. A través de esta vía, los ciudadanos podrán aportar informaciones, teniendo además garantizado el anonimato y el resguardo de sus identidades.

En la página web de la campaña “Solo falta su palabra” se explica que la misma es una acción más de “varias que llevamos a cabo los familiares y amigos de los militantes muertos en Margarita Belén”. “No hubo duelo. No pudimos velarlos, ni darles sepultura. No hay un lugar físico para ir a visitarlos. Tenemos el recuerdo de una foto. Y algunos ni siquiera eso”, señalan. “Ayúdenos a encontrar los restos de los desaparecidos en la Masacre de Margarita Belén”, solicitan a la comunidad.

VALENZUELA EMOCIONADO POR LA RESTITUCIÓN DE LOS RESTOS DE LUCHO DÍAZ A SUS FAMILIARES
28/08/2010
El subsecretario de Derechos Humanos de la provincia José Luis Valenzuela participó ayer de la entrega de los restos de Luis Alberto Díaz, asesinado durante los hechos conocidos como la Masacre de Margarita Belén, a los familiares quien le dieron santa sepultura.


“En medio de tanto dolor por lo vivido, para la familia tener los restos de su ser querido es un sentimiento que con palabras no se puede expresar” citó Valenzuela

El funcionario estuvo presente en la sala del Tribunal Oral Federal Criminal, donde se desarrolla el juicio por la “Masacre de Margarita Belén”. Junto a ex presos políticos, familiares del recordado militante.

“Estar en un momento histórico y sentido donde terminan 34 años de interrogante de no saber donde estaba el cuerpo del querido compañero Lucho, es una experiencia de vida que seguramente quedará para siempre en todos los que estábamos presentes, llantos y euforia fueron sentimientos que nos unieron a todos por igual” citó.

LA HISTORIA DE LUCHO
Luís Díaz nació en Mercedes, Corrientes, el 15 de enero de 1951. Según recuerda el Registro Único por la Verdad –organismo que depende de la Comisión Provincial por la Memoria- su padre falleció cuando él tenia tres años; era dueño de un importante comercio de la ciudad.

En su juventud, ya en la ciudad de Resistencia, estudió Ciencias Económicas. Entre enero y febrero de 1976 fue detenido en un allanamiento en la casa donde vivía. La tarde del 12 de diciembre estaba en la Alcaidía de Resistencia, de allí lo sacaron para un traslado a Formosa.

En la madrugada del 13 de diciembre de 1976 fue presuntamente fusilado junto al menos 22 presos políticos a la vera de la ruta 11, en lo que hoy se conoce como la “Masacre de Margarita Belén”. Su cuerpo fue enterrado en el cementerio de Resistencia e identificado con su nombre después de 34 años.
28/08/2010
DECLARO UN SEPULTURERO EN EL JUICIO POR LA MASACRE DE MARGARITA BELEN
Una “masacre” desde el inicio
Daniel Aguirre, uno de los que cavó las tumbas de las víctimas del fusilamiento del 13 de diciembre de 1976, dijo que desde ese momento se hablaba de “la masacre”. Un integrante del EAAF explicó las lesiones halladas en cuerpos que fueron identificados.

Por Marcos Salomón

La jornada pintaba tediosa con los testigos propuestos por la defensa. Pero Daniel Aguirre, un municipal jubilado que trabajó como sepulturero, disparó ayer un dato revelador cuando declaraba como testigo en el juicio por la Masacre de Margarita Belén, en el Chaco: mientras eran enterrados los cuerpos de los fusilados en la madrugada del 13 de diciembre de 1976, ya se hablaba de masacre.

El testigo que convocó la defensa terminó aportando datos más valiosos para las querellas y los fiscales que para el interés de los acusados. Es que cada vez que el sepulturero Aguirre hacía memoria, enterraba más la estrategia de los abogados de los ocho militares y el policía que están siendo juzgados en Resistencia. Comenzó dubitativo, con datos que fueron marcados como contradictorios a los de su declaración en instrucción. Finalmente, se quedó con la versión original: enterró 10 u 11 cuerpos traídos en dos tandas por la policía y el Ejército. Comenzó a la madrugada, cuando lo fueron a buscar hasta su casa.

Aguirre no sólo ratificó los datos periodísticos, como la sepultura en la Letra G sector 12, sino que además aportó el dato que bajó la persiana a la audiencia: “Me enteré ese día, porque cuando terminé ya se hablaba de masacre”, afirmó. Le preguntaron cómo se enteró de ese dato: “Es lo que hablaban los policías y la gente que estaba ahí” para visitar a sus muertos.

El jueves había declarado el licenciado en criminalística Miguel Nieva, del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). Nieva realizó una exposición contundente. Explicó las etapas del trabajo de investigación, exhumación y análisis de los restos óseos pertenecientes a cinco asesinados en la Masacre de Margarita Belén: Carlos Zamudio, Emma Cabral, Luis Díaz, Alcides Bosch y Carlos Duarte. El primero presentaba “una fractura de fémur izquierdo al momento de la muerte” y los dos últimos, “orificios de bala en el cráneo, con una trayectoria desde atrás hacia adelante y de arriba hacia abajo”.

Explicó el estado de los restos óseos y los distintos rastros de las heridas que encontró en ellos. Después de la exhumación se realizaron análisis en laboratorio: placas de radiografía y estudios de odontología, entre otros exámenes.

Zamudio tenía una fractura perimortem en el fémur izquierdo. “Este tipo de lesiones se producen en el momento circundante a la muerte, antes o muy poco después. El golpe tiene que haber venido desde adelante, se descarta que haya sido originado por un proyectil, y devela mucha energía”, precisó.

En el caso de Díaz, se encontraron con un esqueleto muy degradado por el paso el tiempo, por lo cual no pudieron constatar lesiones. Las de Duarte y Bosch presentaban el cráneo con orificios compatibles con el ingreso de un proyectil. Pudo reconstruirse la trayectoria, lo cual develó que ambos fueron ejecutados desde atrás y a muy corta distancia. “Este tipo de lesiones, producto de ejecuciones, es típica en las exhumaciones que realizamos en el EAAF”, contó Nieva.
28/08/2010
DESPIDIERON EN CHACO LOS RESTOS DE LUIS DIAZ
“Lucho”, de regreso con su gente

Por Gonzalo Torres

Con la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal de Resistencia a pleno, se entregaron en un sencillo acto los restos del mercedeño Luis “Lucho” Díaz a su familia y amigos. Lucho fue un militante de la Juventud Peronista y gremialista del sindicato de Judiciales de Resistencia y es uno de los asesinados en la Masacre de Margarita Belén.

En la sala de audiencias del TOF no cabía un alfiler. Toda la familia de Lucho, desperdigada por Mercedes, Corrientes Capital, Posadas, San Vicente (Misiones) colmó el pullman frente al estrado del tribunal. Amigos de la infancia y la secundaria, compañeros de trabajo, ex detenidos políticos y muchos más, en un clima de emoción y esperanzada alegría por este reencuentro de Lucho con los suyos y por la expectativa del juicio y castigo para sus asesinos.

El Tribunal integrado por Gladis Yunes, Eduardo Belforte y Luis González leyó el acta que formalizó la entrega de los restos óseos, efectivizada por Miguel Nieva, del Equipo de Antropología Forense, a la viuda y al hijo: Norma Cajal y Martín Díaz. No bien terminó la lectura del acta, la jueza Yunes, con una aspereza que no le es habitual, pidió a los presentes evitar cualquier manifestación al efecto. Hubo un momento de incomodidad para todos, pero Alvaro Piérola puso las cosas en su lugar: “¡Un aplauso para Lucho!”, reclamó, en el exacto momento en que el tribunal abandonaba la sala, con un fondo cerrado de aplausos.

Lucho fue velado durante toda la siesta en la casa de sepelios Edymar. Por la tarde, en un breve acto frente a la Casa por la Memoria, amigos y compañeros de militancia lo recordaron con anécdotas, cantos el chamamé “Adiós Ciudad de Mercedes”. Después, la comitiva partió hacia el cementerio San Francisco Solano para la inhumación de sus restos.

Colmada de los cariños y afectos de Lucho, la Casa por la Memoria fue sede de la previa: a media mañana, Norma y Martín, junto con Dafne Zamudio, hija de Carlos, asesinado en la Masacre, y amigo de Lucho y Miguel Nieva, del EAAF, dieron una charla homenaje. Norma remarcó “la dura lucha y el largo camino, el tortuoso camino recorrido por la verdad, ahora estamos en el camino por la justicia, no olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos”. “Quién habrá sido el responsable del cementerio que permitió que se entierren restos sin haber sido identificados... Seguiremos en la búsqueda de justicia hasta el último día de nuestras vidas.”

Cerró Dafne Zamudio, que leyó un escrito que resumió el sentir de todos: “Lucho para nosotros siempre fue el amigo de papá (...) que estén juntos en el final fue siempre un consuelo, saber que no estuvieron solos, creer que en aquellas últimas horas podían mirarse y darse fuerzas aun siendo conscientes del destino programado por los verdugos (...) Tanto Lucho como los demás compañeros muertos ganaron una batalla más, porque los asesinos trataron de ocultarlos y borrar las pruebas de lo que habían hecho, pero hasta allí resistieron y conservaron en ellos mismos la condena de estos cobardes”.

27/08/2010 - Después de 34 años
Margarita Belén: restituyeron y enterraron los restos de Lucho Díaz
Los familiares de una de las víctimas de la masacre pudieron velarlo y enterrarlo. En la ceremonia estuvieron militantes y ex presos políticos. Algunos de los restos óseos serán guardados para la Justicia.

La jornada de ayer fue histórica, larga y cargada de emociones. La Justicia restituyó los huesos de una de las víctimas de la Masacre de Margarita Belén, Luis Alberto Lucho Díaz. Además durante la audiencia del juicio oral y público a testigos de la defensa no les quedó otra que reconocer el hecho.
La entrega de los restos del ex preso político Lucho Díaz fue al mediodía, finalizada la audiencia, en un breve acto. La sala del Tribunal Orla estuvo llena de familiares, amigos, compañeros de militancia y familiares de otras víctimas; además de funcionarios provinciales y ex presos políticos, José Luis Valenzuela y Silvia Robles; el delegado local de la Secretaría de Derechos Humanos, Darío Gómez; el abogado de Derechos Humanos, Mario Bosch; la militante de HIJOS, Dafne Zamudio; y el ex diputado provincial Daniel San Cristóbal, entre otros. La ceremonia estuvo presidida por los jueces del Tribunal Oral Federal, Gladis Yunes, Eduardo Belforte y Luis González.
Por secretaría se leyó el acta por el cual el miembro del Equipo de Antropología Forense, Miguel Nieva, hizo entrega de los restos óseos a los familiares de Díaz. Asimismo se aclaró que una parte de ellos se dejará almacenada en el depósito judicial como un elemento de prueba disponible.

hasta la victoria siempre
Durante la siesta de ayer se realizó, después de 34 años, el velorio y a las 17.30 un largo cortejo fúnebre partió al Cementerio San Francisco Solano donde los restos de Díaz fueron enterrados. El sentimiento que reinaba en el ambiente fue raro, la tristeza por la muerte se mezclaba con la satisfacción de haber logrado la restitución.
Los abrazos eran de condolencias pero también de victoria. «De a poco los vamos a ir encontrando a todos», dijo una señora con los ojos llenos de lágrimas mientras apretaba con fuerza la mano de Valenzuela.
«Va a estar cerca de donde estuvo 34 años», fue uno de los comentarios, que con cierta ironía y con mucha bronca. Se dijeron al llegar al lugar ya que los restos de Díaz fueron enterrados a escasos metros de donde se supone estaba la fosa común.
La mayoría de las personas que asistieron al entierro, que eran muchas, tenía un prendedor con una foto de Lucho rodeada de la leyenda «Tu lucha será inmortalizada en el pueblo».
Las palabras de despedidas fueron expresadas al lado de la tumba, la cual tiene un epitafio que dice solamente «Lucho».
La esposa agradeció a todos por acompañarla, ayer y en la larga lucha.
«¡Hola, pa! Tanto tiempo, pasaron 34 años de la última vez», comenzó diciendo Martín, el hijo, quien con la voz quebrada pero llena de fuerza aseguró que el de ayer fue un gran día, «al menos sabemos donde estás».
Aseguró, en una carta dirigida al Lucho, que gracias a los amigos de su padre que pudo conocer, describió algunas características de las que se fue enterando. Contó que la militancia del padre le generó muchos interrogantes, pero hoy sabe que hay muchas cosas que perdonar y muchas otras que no.
«Lo único que consiguieron fue inmortalizarte», afirmó, remarcando que tiene 34 años para contarle, por lo que de ahora en más lo visitará seguido. «Ya tengo un lugar donde llorarte».
Después de varios abrazos, un fuerte «¡Lucho presente, hasta la victoria siempre!», gritado por un ex militante, y un cerrado aplauso, Martín dijo, tímido, un poco triste pero conforme: «Ya está con nosotros». Y surgió otro aplauso.

homenajes de todos lados
Después se leyó un poema escrito por Mirta Clara, ex presa política y esposa de Néstor Sala, otra víctima de la Masacre de Margarita Belén: «Pero también es bueno que conozcas que tu viejo calló o puteó como un loco, que es una linda forma de callar (…), llora nomás botijas (…) llora pero no olvides».
El Sindicato de Empleados Judiciales entregó una placa a la familia con la frase «Tu ejemplo de lucha y valor marcaron la historia de nuestro pueblo. Vivirás siempre en nuestra memoria».
Restituirán los restos de una de las víctimas de la masacre a sus familiares
27/08/2010 - Se trata de Luis Alberto Díaz, una de las víctimas de la masacre de Margarita Belén fusilada el 13 de diciembre de 1976 durante la última dictadura cívico militar. Sus restos -identificados recientemente- serán restituidos a sus familiares hoy en el Tribunal Oral Federal de Resistencia, alrededor del mediodía.

Por tal motivo se realizarán distintas actividades para recordarlo, despedirlo y darle cristiana sepultura.
En este sentido, a las 16.30, habrá un acto frente a Casa de la Memoria, (Ex Brigada de Investigaciones, que fuera un centro clandestino de detención), donde fue víctima de torturas. En esta oportunidad, se cantará el chamamé “Adiós ciudad de Mercedes”, interpretado por Lucas Zegovia (hijo de Zito Segovia).

En tanto que la inhumación de sus restos se realizará en el Cementerio San Francisco Solano, a las 17.30.