Causa Caballero: declararon dos víctimas
Ex detenido: Es fácil pegar a alguien esposado y vendado, más si tenés a la patota encima
21/09/2010 - Jorge Campos se identificó como un “activo militante de la Juventud Peronista”, algo que motivó su detención el 16 de junio de 1976. Pudo identificar a Gabino Manader, quien le habría propinado patadas y lo agarró del cabello. En la Brigada de Investigaciones le arrojaron ácido sobre los tobillos. Por su parte, el testigo Juan Fernández manifestó que “las torturas me provocaban sequedad, sed y ahogo. Pensé que ya me moría”, acotó.

El día 29 del juicio que investiga delitos de lesa humanidad cometidos en la Brigada de Investigaciones y la Alcaidía de Resistencia dejó la declaración de dos ex detenidos que sufrieron toda clase de torturas en sus cuerpos; desde la aplicación de la picana eléctrica hasta quemaduras con ácido.

El juicio, con el correr de las jornadas, va dejando en claro cómo actuaban los oficiales que se desempeñaban en dicha dependencia policial; el secuestro, el vendaje, la colocación de las esposas e inmediatamente el traslado hasta la Brigada de Investigaciones, todo esto acompañado de fuertes golpes a los detenidos, que desde ese momento pasaban a formar parte de “desaparecidos”, ya que ese edificio era de hecho, un centro clandestino de detención. En la actualidad son 12 los acusados, tres de los cuales trabajaron como guardias en la Alcaidía; Héctor Roldán, Oscar Alberto Galarza y Francisco Álvarez; dos militares, Tadeo Betolli y Luis Alberto Patetta, (este último también implicado en la Causa Margarita Belén) y el resto que actuaba en la Brigada. Se debe mencionar que existen otros acusados que fallecieron, como es el caso de Carlos Alcides Thomas, jefe de la Brigada, por lo que no podrá ser sometido a juicio.

Ayer, se hizo presente ante el Tribunal Oral Federal Jorge Campos, quien se consideró un “activo militante de la Juventud Peronista”, algo que motivó su detención el 16 de junio de 1976, en un operativo en que actuaron tanto la Policía como el Ejército y donde pudo identificar a Gabino Manader, quien le habría propinado patadas y lo agarró del cabello, también a Olivera, Cardozo y Silva Longui antes de haber sido vendado.

Luego fue conducido hasta la Brigada de Investigaciones por una escalera “muy empinada”, momento en que comenzaron a arrojarle sobre el cuerpo agua caliente, lo patearon y lo dejaron en una sala contigua, que los mismos uniformados denominaban “el período de ablande” del detenido, para que supuestamente “cante o hable”.
En efecto, Campos fue interrogado reiteradas veces por su actividad política, y sometido a sesiones de torturas donde “Manader manejaba la picana”. En esas veces, se le aplicó corriente eléctrica en los ojos, pene, testículos y axilas; es decir, las zonas más sensibles del cuerpo.

Pero en la Brigada también existía una zona a la que no todos los oficiales podían ingresar, era el “área restringida”, donde reconoció a Humberto Caballero, José Marín, el Cabo “Botas” y a José Francisco Rodríguez Valiente, lo que esto indica es que también funcionaba dentro un lugar paralelo a la función de esa dependencia policial, integrada por algunos policías, el cual, según el ex detenido político, “estaba a cargo de (Ramón Esteban) Meza, (también hoy uno de los acusados).

Sótano y ácido
Acá no se terminaron los tormentos del testigo, porque también narró al Tribunal que fue conducido a un sótano del lugar, donde lo ataron de pies y manos a la parrilla de una cama sometiéndolo a descargas eléctricas provenientes de una batería. “En una oportunidad me tiraron ácido en los tobillos mientras estaba sentado en una silla”, recordó.

También logró identificar a varios de sus torturadores porque estando sentado, se le pudo caer la venda y logró identificar a Caballero, Manader, Silva Longui y Cardozo y esto fue lo que abrió la polémica para el abogado defensor Ricardo Osuna, porque cuando le tocó preguntar, inquirió a Campos al respecto y al haber sido aclarada esta situación, el testigo simplemente acotó: “Es fácil pegar a alguien esposado y vendado, más si tenés a la patota encima”, ya que así eran apodados algunos de los oficiales que allí trabajaban.

Después de pasar por la Alcaidía, la U7, habérsele realizado un Consejo de Guerra, pudo salir en libertad recién el 22 de diciembre de 1983, ya con la vuelta de la democracia.

Por traidor a la Patria
Tras un breve cuarto intermedio de 10 minutos, le tocó sentarse en el banquillo a prestar declaración al también ex detenido Juan Fernández que refirió haber sido apresado el 17 de junio de 1976 por la fuerza policial, en la casa de sus padres para posteriormente ser trasladado a la Brigada de Investigaciones.

Al igual que Campos, estuvo atado de pies y mano, a una cama, desnudo para ser picaneado, tortura que le significó haber perdido el conocimiento tras el dolor porque “prácticamente me explotaba el cuerpo”, en sesiones donde identificó entre otros a Manader.

“Las torturas me provocaban sequedad, sed y ahogo. Pensé que ya me moría”, acotó.

Pero también aportó un dato interesante referido a una detenida de apellido Argüello, (rubia, de ojos celestes), proveniente de Santa Fe, y mujer a quien la habrían torturado salvajemente, porque en una ocasión vio cómo la devolvían a la sala en la que alojaban a los detenidos, cuando “la tiraron al igual que una bolsa de papa”.

Fernández estuvo ahí alrededor de 12 días y luego fue trasladado hasta la Alcaidía, donde lo recibió “una fila de 70 metros con alrededor de 50 policías, que nos pegaron una paliza”, estando la tristemente célebre guardia del oficial Octavio Ayala, caracterizada como “la más dura”.

Tras esto, el 8 de septiembre de ese año fue a parar a la U7 y en 1979 se le inició una causa federal y un Consejo de Guerra por el cual se lo acusó de “haber traicionado a la Patria”, en un juicio donde su abogado defensor fue un militar, de apellido Martínez Segón, (hoy uno de los tantos acusados en el juicio que investiga la masacre de Margarita Belén).

Recién el 22 de diciembre de 1983 logró la libertad.

Continúa hoy
La Causa Caballero continuará hoy, tras el cuarto intermedio que se realizó y en la oportunidad presentarán declaración los testigos Juan Carlos Goya, Mario Arqueros, Ricardo Ilde y José Niveiro.