Causa por la Masacre de Margarita
Echaron de la sala a familiares de los acusados

10/09/2010 - Lo particular de la audiencia sobre el juicio que investiga la Masacre de Margarita Belén, en la jornada de ayer, también tuvo que ver con fuertes incidentes que se produjeron dentro de la sala, cuando la presidenta del Tribunal, Irma Yunes, determinó echar a familiares de los acusados por reírse y hacer gestos durante la declaración del ex detenido político Eugenio Domínguez Silva.

A quienes se echó de la audiencia fue a la hija del imputado y único ex policía de la causa, Alfredo Chas y su esposa, la hija de Horacio Losito y su mujer, al igual que la de Aldo Martínez Segón.

Aunque la nota la dieron la misma esposa de Losito que, en un momento determinado, se negó a dejar la sala a pesar de la advertencia de Yunes de retirarla por la fuerza, momento en que el mismo imputado y esposo se levantó de su asiento y, dirigiéndose a la presidenta del Tribunal, sentenció:

“Con mi familia no se meta”, reiteradamente, lo que le valió también la misma advertencia de dejar la sala por la fuerza, justo cuando el ambiente se iba calentando y sacudiendo del letargo a los asistentes.

Por estos incidentes se decidió mandar a un cuarto intermedio, con el cual se interrumpió el relato de Domínguez Silva que en su momento había manifestado que en la Alcaidía se “olía a muerte”, cuando se refería sobre el silencio producido cuando sacaron de la celda a algunos detenidos, que fueron golpeados y torturados el 12 de diciembre de 1976 y antes de que los trasladen, siendo esto el motivo de la risa de las mujeres que luego no volvieron a la sala.