Juicio por la masacre de Margarita Belén
Los testigos continúan aportando datos que descartan la versión militar de los hechos
Para hoy se tiene prevista la declaración de Alcides Greca, Víctor Jiménez y Aníbal Ponti.

02/07/2010 - Mientras se ponen a disposición del Tribunal cartas y documentos sobre la situación de las víctimas, se está cada día más cerca de llegar a lo sucedido el 13 de diciembre de 1976. Ayer declararon Raúl Alberto Tierno, cuyo hermano fue asesinado en esa fecha; y María Teresa Pressa, que fue detenida junto con su esposo Manuel Paradi Ocampo, también fusilado.

Raúl Alberto Tierno declaró ayer ante el Tribunal que el Ministerio del Interior de la Nación, en diciembre de 1976, envió una nota a sus padres comunicando que su hermano Patricio Tierno, (víctima de la masacre de Margarita Belén), se encontraba, en condición de detenido, a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, aunque luego corroboraron lamentablemente que había sido asesinado días antes, el 13 de diciembre, una vez que decidieron visitarlo con motivo de las fiestas de fin de año.

Esta documentación fue aportada a los jueces que entienden en la causa, como una prueba más con el fin de llegar a la verdad sobre los asesinatos.
La nota del Ministerio de Interior fue la respuesta a una carta que enviaron los padres de Raúl con el fin de poder ubicar a su hermano, pues se habían enterado el 14 de diciembre de 1976 de lo sucedido en la localidad chaqueña y temían que Patricio haya estado ahí. Incluso su papá dijo “tengo un presentimiento fulero”, cuando leyó la noticia.

Lamentablemente, el 28 de diciembre de ese año, cuando sus padres llegan desde la Plata, (son oriundos de esa localidad), en la U7, el coronel Baguear les comentó que Patricio había fallecido en “un enfrentamiento”, donde incluso “hubo heridos y fugados”, algo que no entendían teniendo en cuenta la carta que había sido respondida y donde se afirmaba que estaba vivo y a disposición del PEN.

El supuesto enfrentamiento es el elemento que se intentará mostrar desde la defensa, argumentando que “se enfrentaron” las víctimas y los militares, lo cual con el correr de las jornadas se va diluyendo, pues cada testigo, familiar o ex detenido manifiesta que las condiciones “infrahumanas” en las que se encontraban presos, más las torturas y la fuerte presencia de militares hacía imposible algún tipo de fuga o resistencia contra las fuerzas.

Tierno fue detenido el 15 de mayo de 1976 en la Brigada de Investigaciones de Chaco, y su familia, estando en La Plata, se enteró más tarde de esto, porque Patricio dejó de escribir y contestar cartas, algo que hacía constantemente.

Fue el coronel Larrateguy quien recibió a sus padres pero no brindó mucha información sobre el motivo de la detención. Según Raúl, sus papás lo vieron deteriorado, flaco pero de buen ánimo, porque iba a tener un hijo, puesto que su compañera Graciela de la Rosa, (también detenida), estaba embarazada.A esta visita le siguió una nueva en octubre de 1975, cuando pretendieron acercarle ropa nueva y otros elementos personales, pero cuando fueron recibidos por Larrateguy, el militar tuvo una actitud distinta, “más seca”.

“Su hijo es montonero y está comprometido”, fueron sus palabras, aunque nunca imaginaron que le podía suceder algo como lo que le pasó, porque si bien se enteraron que de la Brigada fue trasladado a la U7, creyeron que ya no se encontraba detenido de manera ilegal.
El cuerpo de Patricio fue trasladado a La Plata para ser enterrado allá, según constataron sus familiares, tenía una ráfaga de disparos que iba desde la espalda al abdomen.

María Teresa Pressa
Ayer también declaró María Teresa Pressa, detenida junto con su esposo Manuel Paradi Ocampo, (asesinado en la masacre), el 16 de abril de 1976 en su domicilio y entre sus captores pudo identificar al teniente Patetta. Ambos fueron trasladados a lo que más adelante conocerá como la Brigada de Investigaciones. Allí permaneció en “La Sala Negra”, donde había dos cuartos, en uno torturaron a su marido y en el otro a ella, donde le aplicaron picana eléctrica en los pechos, a pesar de haber estado embarazada de cinco meses.
En su relato dio detalles de cómo en junio de ese año en la Brigada se construyeron calabozos en la parte de arriba del edificio, lugares en que más tarde fueron alojados detenidos, incluso ella y su esposo, junto con otras víctimas de Margarita Belén como Franzen y Tierno.

Su hijo nació el 22 de agosto de 1976 en el hospital de La Madre y El Niño, en el que permanecieron hasta el 14 de septiembre, luego ambos fueron llevados a la Brigada nuevamente para pasar a la Alcaidía.

Una sola vez pudo ver a su marido allí, oportunidad que tuvo para conocer a su hijo, en escasos minutos y días antes de que a ella la trasladen a Devoto, el 19 de noviembre de ese mismo año.
Recién el 22 de diciembre recibió la primera visita, donde le contaron que los padres de Manuel recibieron la noticia de su fallecimiento. El doctor Grillo y Larrateguy firmaron el acta de fallecimiento el 14 de diciembre de 1976, un día después de los fusilamientos.

El padre de Parodi Ocampo al retirar el cuerpo de su hijo observó que tenía la cabeza y el pecho destrozados, por lo que tuvo que reconocerlo por un lunar de su cuerpo.