Un jefe de la alcaidía certificó que entregó los presos a los militares
Sábado, 18 de Septiembre de 2010
Pasaron varios años para que uno de los jefes de servicio de la alcaidía, Juan Ramón Rodríguez Valiente, relatara ante un tribunal todo lo que sabe sobre los hechos que ocurrieron entre la tarde del 12 y la madrugada del 13 de diciembre de 1976.

Fue meticuloso, como cuidando no decir algo que pueda comprometerlo, y no dudó cuando sostuvo que el imputado Luis Alberto Patetta recibió los expedientes de los prisioneros que iban a ser trasladados.
El ex oficial policial fue el testigo más importante de la vigésimo octava jornada de juicio por la Matanza de Margarita Belén. También declararon el periodista Vidal Mario, el ministro de Gobierno, Juan Manuel Pedrini, y el matrimonio Dinani.
De su relato se puede deducir que uno de los detenidos tuvo la posibilidad de ser alojado nuevamente en la prisión policial, pero el destino le jugó una mala pasada y subió al camión donde compartió el viaje final con el resto de los presos.
Por momentos nervioso, tenso, en otros; paso a paso fue dando los detalles que necesitaban la fiscalía y la querella. Finalmente es el primer testigo perteneciente a una fuerza que da a conocer detalles sobre el caso.
Los hechos
“Llegó una orden de traslado de presos a Formosa, que se alojarían transitoriamente en la alcaidía. Un grupo de presos venían de la U7, otros ya estaban bajo nuestra custodia mientras que otros tres no estaban oficialmente detenidos”, afirmó el ex policía.
“Luego de la visita, cerca de las 20 o 21 ingresan en la cárcel dos de los tres que nos faltaban, eran Reinaldo Zapata Soñez y Roberto Horacio Yedro”, agregó.
“A los que no tenían legajos se les confeccionó el prontuario en el comedor porque había mejor iluminación para hacer las fotos. Me fui a descansar cerca de las 23.30 y le pedí al oficial Octavio Ayala que me despertara cuando llegaran las fotos y estuviera todo listo para entregar a los presos”, continuó con su relato.
“Cuando ya los habíamos entregado llegó, traído por personal de la Brigada de Investigaciones, Carlos Zamudio. Había estado preso en el lugar pero fue retirado por el Área 233”, informó.
“Entraba en la alcaidía para quedarse o lo aceptaban los militares. Ya habíamos entregado a todos los presos requeridos, el trámite estaba concluido sin Zamudio”, afirmó. Pero el Ejército mandaba más y se lo llevaron sin estar certificado su traslado.
“Aproximadamente a las 3.30 Patetta firma la aceptación de los presos, además firma el recibo por varias esposas, porque el Ejército no tenía tantas en su poder y debimos prestarle”, contó.
“Ordenaron por radio el acuartelamiento. Me quedé en lugar hasta tomar mi guardia el lunes a la noche. Me retiré de la alcaidía el martes 14 de diciembre”, concluyó su exposición.
Al ser preguntado por la querella respecto de quién fue el jefe del operativo militar, contestó que la orden de traslado mencionó que los presos debían ser entregados a Athos Gustavo Renes, otro militar imputado.
“Es mi carta”
El primer testigo de la jornada fue el ministro de Gobierno, Juan Manuel Pedrini. Él fue el escribano que certificó la entrevista que mantuvieron el abogado Edwin “Peco” Tissembaum y el ex agente civil de inteligencia Luis Villasuso.
Villasuso estaba internado en terapia intensiva del Hospital Perrando cuando Tissembaun, Pedrini y un médico cardiólogo le preguntaron sobre el contenido de una carta documento.
Pedrini no recordaba mucho de lo que dijo en ese momento el ex agente de inteligencia ni del contenido de la carta. Hace casi 25 años que participó de ese acto notarial que más tarde fue una prueba usada durante el juicio contras las juntas.
Pero si relató que “Villasuso aseguró: es mi carta. Más adelante voy a declarar en la Justicia”. El ex agente falleció días después a raíz de una infección generalizada.

Fue meticuloso, como cuidando no decir algo que pueda comprometerlo, y no dudó cuando sostuvo que el imputado Luis Alberto Patetta recibió los expedientes de los prisioneros que iban a ser trasladados.
El ex oficial policial fue el testigo más importante de la vigésimo octava jornada de juicio por la Matanza de Margarita Belén. También declararon el periodista Vidal Mario, el ministro de Gobierno, Juan Manuel Pedrini, y el matrimonio Dinani.
De su relato se puede deducir que uno de los detenidos tuvo la posibilidad de ser alojado nuevamente en la prisión policial, pero el destino le jugó una mala pasada y subió al camión donde compartió el viaje final con el resto de los presos.
Por momentos nervioso, tenso, en otros; paso a paso fue dando los detalles que necesitaban la fiscalía y la querella. Finalmente es el primer testigo perteneciente a una fuerza que da a conocer detalles sobre el caso.
Los hechos
“Llegó una orden de traslado de presos a Formosa, que se alojarían transitoriamente en la alcaidía. Un grupo de presos venían de la U7, otros ya estaban bajo nuestra custodia mientras que otros tres no estaban oficialmente detenidos”, afirmó el ex policía.
“Luego de la visita, cerca de las 20 o 21 ingresan en la cárcel dos de los tres que nos faltaban, eran Reinaldo Zapata Soñez y Roberto Horacio Yedro”, agregó.
“A los que no tenían legajos se les confeccionó el prontuario en el comedor porque había mejor iluminación para hacer las fotos. Me fui a descansar cerca de las 23.30 y le pedí al oficial Octavio Ayala que me despertara cuando llegaran las fotos y estuviera todo listo para entregar a los presos”, continuó con su relato.
“Cuando ya los habíamos entregado llegó, traído por personal de la Brigada de Investigaciones, Carlos Zamudio. Había estado preso en el lugar pero fue retirado por el Área 233”, informó.
“Entraba en la alcaidía para quedarse o lo aceptaban los militares. Ya habíamos entregado a todos los presos requeridos, el trámite estaba concluido sin Zamudio”, afirmó. Pero el Ejército mandaba más y se lo llevaron sin estar certificado su traslado.
“Aproximadamente a las 3.30 Patetta firma la aceptación de los presos, además firma el recibo por varias esposas, porque el Ejército no tenía tantas en su poder y debimos prestarle”, contó.
“Ordenaron por radio el acuartelamiento. Me quedé en lugar hasta tomar mi guardia el lunes a la noche. Me retiré de la alcaidía el martes 14 de diciembre”, concluyó su exposición.
Al ser preguntado por la querella respecto de quién fue el jefe del operativo militar, contestó que la orden de traslado mencionó que los presos debían ser entregados a Athos Gustavo Renes, otro militar imputado.
“Es mi carta”
El primer testigo de la jornada fue el ministro de Gobierno, Juan Manuel Pedrini. Él fue el escribano que certificó la entrevista que mantuvieron el abogado Edwin “Peco” Tissembaum y el ex agente civil de inteligencia Luis Villasuso.
Villasuso estaba internado en terapia intensiva del Hospital Perrando cuando Tissembaun, Pedrini y un médico cardiólogo le preguntaron sobre el contenido de una carta documento.
Pedrini no recordaba mucho de lo que dijo en ese momento el ex agente de inteligencia ni del contenido de la carta. Hace casi 25 años que participó de ese acto notarial que más tarde fue una prueba usada durante el juicio contras las juntas.
Pero si relató que “Villasuso aseguró: es mi carta. Más adelante voy a declarar en la Justicia”. El ex agente falleció días después a raíz de una infección generalizada.